gloria y jose

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¡El año que viene la independencia!

jueves, 12 de noviembre de 2009




Embajador Jorge Valero
Venezuela advirtió que bases en Colombia pueden provocar conflicto continental

El representante venezolano afirmó que la instalación de las bases estadounidenses en Colombia tiene como fin desencadenar su plan expansionista y para convertir a este país suramericano en un punto enclave de dominación política, económica, cultural y militar de todo el continente.


Telesur / 12-11-2009

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El Gobierno de Venezuela advirtió este miércoles, ante el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que el establecimiento de las siete bases militares de Estados Unidos en Colombia quebranta la convivencia pacífica entre las naciones y hasta podría provocar un conflicto continental de grandes magnitudes.

Para el representante de Venezuela ante la ONU, Jorge Valero, la instalación de esas bases tiene un trasfondo expansionista del gobierno de Estados Unidos para convertir a Colombia en un punto enclave de dominación política, económica, cultural y militar de todo el continente.

Valero utilizó citas del documento oficial de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, fechado en mayo de 2009, donde se precisa que la instalación de sus enclaves militares en suelo colombiano, entre otros propósitos, se busca la "ayuda con la misión de movilidad porque garantiza el acceso a todo el continente de Suramérica con la excepción de Cabo de Hornos, si el combustible está disponible, y más de la mitad del continente sin tener que reabastecer". Pero además "el acceso a Colombia (...) ofrece una oportunidad para conducir operaciones por toda Suramérica".

El representante de Venezuela mostró absoluta coincidencia con el ex presidente de Cuba, Fidel Castro, quien afirmó que la operación de esas bases convertirán a Colombia en un territorio de ultramar.

El embajador Valero advirtió a las Naciones Unidas sobre las amenazas en torno a la paz regional, en momentos cuando el Consejo de Seguridad debatía sobre la "Protección de los civiles en los conflictos armados".

Precisó que el expediente donde se establece la supuesta lucha contra el narcotráfico y terrorismo por la que se justificar la presencia militar estadounidense en Colombia, fue descalificado por el propio ex presidente colombiano, Ernesto Samper, quien al referirse a los aviones C17, P Orión 3 y Awat, enviados a su país, invocó a Dios señalando que "esto es un portaviones para vigilancia electrónica del hemisferio. Y eso es lo que temen con razón, no solamente Venezuela, sino también Brasil y los demás países de la Unasur". De manera que "estas bases no son para luchar contra el terrorismo y el narcotráfico en Colombia".

Citó que, antes del convenio de operación de las bases, cifras de la Agencia de las Naciones Unidos para los Refugiados (Acnur) ubica en más de tres millones a los desplazados internos en Colombia, país que "continúa teniendo una de las mayores poblaciones de desplazados en el mundo", de acuerdo con su informe Tendencias Globales 2008.

Estas movilizaciones de colombianos ha generado que Venezuela reciba a cuatro millones de hombres, mujeres y niños desplazados y refugiados, como consecuencia del ininterrumpido conflicto armado.

Valero aconsejó a Colombia a la autorreflexión y a mirar a lo interno. "El Plan Colombia fracasó, el narcotráfico ha incrementado su influencia en Colombia y ha copado importantes estamentos del Estado colombiano y sus instituciones".

Preguntó además que si países centroamericanos que vivieron fuertes conflictos armados fueron capaces de alcanzar la paz, optando por el diálogo y la negociación política, por qué el pueblo colombiano sigue sufriendo esa dolorosa confrontación bélica.

"El gobierno de Colombia ha sido capaz de ceder sus soberanía antes de aceptar que existe un conflicto interno en su país", lamentó el diplomático venezolano, quien recordó que Venezuela y Colombia nacieron juntas en la historia americana y de allí el firme deseo del Gobierno Bolivariano y el sincero ofrecimiento del presidente, Hugo Chávez, por alcanzar un proceso de paz en el hermano país.

Este 6 de noviembre, con la asistencia de unas 200 personas, se celebró en Las Palmas de Gran Canaria una concentración exigiendo FUERA LAS TROPAS DE AFGANISTAN, NO A LA GUERRA. Fue convocada por Acción en Red, Alternativa Antimilitarista.MOC, Asociación Canaria de Economía Alternativa, Asociación Canaria de Solidaridad con el Pueblo Saharahui, Asociación Equinoccio de Ecuatorianos en Canarias, ATTAC, Aula de Estudios de Globalización, Paz e Interculturalidad de la ULPGC, Bases de Paz, Ben Magec-Ecologistas en Acción, Centro Humanista de las Culturas, Confederación General del Trabajo (CGT), Enseñantes Asamblearios de Canarias-EAC, Intersindical Canaria, Izquierda Unida Canaria (IUC), Mujeres de Negro - Canarias Partido Comunista del Pueblo Canario (PCPC), Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias (PRCC), Plataforma Canaria de Solidaridad con los Pueblos, Sindicato de Comisiones de Base (Co.bas). La concentración renovó el compromiso del movimiento canario por la paz, concretado en el programa que resume estas consignas:
Ahora, como siempre, ¡no a la guerra, fuera las fuerzas de ocupación!
¡Retirada y disolución de las tropas españolas!
¡No a las guerras por el petróleo, no a la destrucción del planeta!
Reconvirtamos la industria armamentística a la producción de energías renovables
¡Dinero para servicios sociales y la gente en paro, no para la guerra y los bancos!
Por la Autodeterminación de los pueblos
No a las guerras imperialistas contra los pueblos
Por la paz, el desarme y un mundo sostenible
Sí al empleo, no a la guerra
OTAN, no; disolución


MANIFIESTO LEIDO EN EL TRANSCURSO DE LA CONCENTRACION

Es cada vez más evidente que Afganistán vive bajo condiciones de ocupación militar y guerra. La misión en la que se enmarca la presencia de las tropas españolas no es una misión de paz, como indican los portavoces del Gobierno y la Ministra de Defensa. Los mismos motivos que existieron para retirar las tropas de Irak en 2004 se pueden aplicar al caso afgano hoy. La ocupación sólo trae más muertos, tanto entre la población afgana, sobre todo mujeres y niñ@s, como entre las tropas ocupantes.


Nos dijeron que invadieron Afganistán para acabar con el terrorismo. Pero la intervención sólo ha producido más odio y ha aumentado el riesgo de nuevos atentados, y por supuesto la muerte diaria de población inocente. Dijeron que iban a llevar la democracia a Afganistán. En realidad, han instalado a un antiguo empleado de la petrolera estadounidense UNOCAL y ex confidente de la CIA —Hamid Karzai— como Presidente, y a antiguos señores de la guerra como ministros. Una democracia de verdad no se puede construir bajo la ocupación militar.


No se ha liberado a las mujeres afganas. Con la ocupación, a la opresión que han sufrido históricamente y continúan sufriendo las afganas, se ha añadido la posibilidad de perder su vida, o la de sus seres queridos, en un bombardeo . Cada semana los medios de comunicación traen noticias de bombardeos de casas y asesinatos de familias enteras de civiles.


No se está reconstruyendo Afganistán. El país necesita de mucha reconstrucción, pero ésta no vendrá de ejércitos, misiles y tanques, sino de la mano de fuerzas civiles, principalmente del propio país. Ahora, la “reconstrucción” consiste en contratos multimillonarios a empresas extranjeras, a cambio de proyectos de carreteras, escuelas, etc. que muchas veces no se acaban, o no sirven cuando están terminados. Con la ocupación militar están enriqueciendo a algunas empresas norteamericanas, pero la población afgana está peor que nunca.


La “guerra contra el terror” y la invasión de Afganistán nada tienen que ver con la democracia y la libertad, pero sí con los intereses de las grandes potencias. El pueblo afgano tiene la mala suerte de vivir en una zona de gran importancia geoestratégica, fronteriza con Irán, China, Pakistán, y cerca de los importantes yacimientos energéticos del Mar Caspio. Tras los terribles atentados del 11-S, los dirigentes de EEUU tuvieron la oportunidad de imponerse en la región.


La OTAN se ha reciclado convirtiéndose en policía mundial. La participación en la ocupación de muchos países europeos, bajo mandato de la OTAN, no mejora la situación en absoluto. Sólo nos recuerda la necesidad de que el Estado español se retire de esta alianza bélica cuanto antes. La ocupación de Afganistán sirve a los intereses de los Estados Unidos y a los grandes países europeos y como muestra de fuerza de la OTAN, que es empleada cada vez más en guerras de agresión y expolio, al servicio del imperialismo, en un nuevo proceso de neocolonización política, económica y cultural en el mundo.


Las tropas españolas forman parte de esta ocupación. Su función no es ayudar a la población sino, según la propia OTAN, “extender la autoridad del Gobierno central”… es decir, del gobierno impuesto por los Estados Unidos. Por todo esto, hay que preguntarse por qué el Estado español participa en la ocupación de Afganistán. La verdad es que corresponde al intento de fortalecer el perfil español en el plano internacional. Forma parte de la misma política que la insistencia en participar en las cumbres del G-20 para prometer ayudas multimillonarias a los bancos. Coincide con la actitud cínica de tratar al gobierno ultraderechista del Estado israelí como a un interlocutor válido, a la vez que se boicotea al gobierno elegido por los palestinos. La presencia de las tropas mercenarias españolas en Afganistán corresponde al pago realizado por Zapatero al Gobierno norteamericano por la retirada de las tropas de Irak en 2004.


La única solución es el fin de la ocupación. Nos dicen que una retirada produciría más conflictos, pero Afganistán ha sufrido casi 30 años de guerra debido a las intervenciones extranjeras. Ya es hora de permitir al pueblo afgano decidir su propio futuro, sin injerencias, ni elecciones amañadas; si apoyando desde la responsabilidad internacional y restitución civil, de todo el daño realizado.


Que el dinero ahorrado con la retirada –hasta ahora, la operación militar en Afganistán le ha costado más de 1.100 millones de euros al Estado Español- se dedique a ayudar al propio pueblo afgano a reconstruir su país, sin intervención militar, siempre injustificada, por mucho disfraz de “lo humanitario” que nos quieran vender, y a mantener los servicios públicos y el empleo aquí.


En la actualidad, la crisis en Afganistán obliga al movimiento anti guerra en Canarias a volver a movilizarse por la retirada de las tropas. De los 1.400 efectivos del ejército español en la ocupación de Afganistán, cientos son canarios. Y es que el Archipiélago canario, con un 30% de paro, que duplica la media estatal, empuja a las personas más jóvenes a ser reclutados en el ejército, como casi el único yacimiento de empleo existente; siendo utilizados como carne de cañón para defender los intereses del capital. Y es que la guerra es inherente al capitaismo.


Exigimos la retirada inmediata de las tropas españolas de Afganistán, y que no se las envíen a otra misión en el exterior, sino que sea el primer paso en el replanteamiento de la política militar del Estado.


Ahora como siempre,
¡no a la guerra, fuera las fuerzas de ocupación!
¡Retirada y disolución de las tropas españolas!
¡No a las guerras por el petróleo, no a la destrucción del planeta!
Reconvirtamos la industria armamentística a la producción de energías renovables.
¡Dinero para servicios sociales y la gente en paro, no para la guerra y los bancos!
Por la Autodeterminación de los pueblos.
No a las guerras imperialistas contra los pueblos
Por la paz, el desarme, y un mundo sostenible.
Sí al empleo, no a la guerra.


22 de Octubre de 2009

FIRMANTES DEL MANIFIESTO: Acción en Red, Alternativa Antimilitarista.MOC, Asociación Canaria de Economía Alternativa, Asociación Canaria de Solidaridad con el Pueblo Saharahui, Asociación Equinoccio de Ecuatorianos en Canarias, ATTAC, Aula de Estudios de Globalización, Paz e Interculturalidad de la ULPGC, Bases de Paz, Ben Magec - Ecologistas en Acción, Centro Humanista de las Culturas, Confederación General del Trabajo, Enseñantes Asamblearios de Canarias-EAC, Mujeres de Negro - Canarias, Intersindical Canaria, Izquierda Unida Canaria, Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias, Plataforma Canaria de Solidaridad con los Pueblos, Sindicato de Comisiones de Base (Co.bas)